En tiempos de la primer pandemia del siglo XXI, en la era de la información, el sentimiento que flota entre nosotros es de tristeza, confusión, frustración. Es una loza que ahoga por la impotencia de no poder quitarla.
Recientemente me compartió mi sobrino su sentir donde coincidimos y a manera de consuelo le escribí unas líneas donde comparto mi mirada:
La ceremonia japonesa del té, es una forma de ritual influenciada por el budismo zen, sirviéndose a un pequeño grupo de invitados en un entorno tranquilo.
En la ceremonia, los participantes dicen "Ichigo - Ichie", para no olvidar que aquel instante que están viviendo es único y hay que apreciarlo.Estamos viviendo un momento único, con hiel y miel.
En mi corazón sé que esto pasará, que es una pausa. Qué no me quitará el amor por vivir.